Archivo de la etiqueta: Género y audiovisual

Otras islas: las realizadoras jóvenes en Cuba

Por Danae C Dieguez

 Pareciera un lugar común (1), por repetido varias veces, que el acceso de las mujeres a la dirección de ficción y documentales ha sido un proceso in crescendo a partir de lo que llamamos “democratización de las nuevas ─ya no tan nuevas─ tecnologías” y la creación de las escuelas de cine y TV, a decir, la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) y la Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA).

Esas dos causas mencionadas, entre otras que no creo tan vitales como las expuestas, han reportado un número creciente de realizadoras en los últimos trece años, si tenemos en cuenta las ediciones de las Muestras de Cine Joven que realiza el ICAIC, espacio que puede servir de medidor si pensamos en las recientes hornadas de realizadores y realizadoras que forman parte del corpus escogido para este comentario.

Insisto: distinguir a las mujeres realizadoras como objeto de análisis implica, desde una concepción feminista, una lectura crítica a los procesos que históricamente han mantenido en desventaja el acceso de ellas a roles que tradicionalmente han sido “preconcebidos” para los realizadores. Hago hincapié en esta lectura(2) porque sin las herramientas teóricas que ofrece el feminismo y en este caso, su anclaje en la teoría fílmica, no podríamos entender que esas inequidades han de ser halladas en la dimensión política y social que habla de cómo nos socializamos mujeres y hombres de formas diferentes, según los roles y papeles a interpretar en el espacio público y privado, a tenor de  un grupo de supuestos de género.

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Cuando sea grande… Para Lizette Vila

(Leido en la Presentación de los documentales en el CCE de Miami, agosto 23 de 2016)

Danae C Diéguez

Hay veces que una tiene mil palabras para nombrar las cosas y las emociones que las generan, pero hay veces, como ahora, que todas esas palabras y emociones están ahí y una no sabe cuál usar y menos por cuál empezar.

Lizette vila ha sido y es ejemplo para quienes amamos la justicia y la verdad, para quienes, más allá de saberes académicos, lecturas, estudios, creemos en el activismo social, para quienes sabemos hace falta ir más allá de enfoques y tendencias teóricas. Pero si le sumamos a ello que Lizette convierte su activismo en imágenes, nos devuelve rostros en sus documentales que hablan desde el dolor y la verdad, entonces la sumatoria es inmensa. Porque esas imágenes tocan fibras, atraviesan vidas y nos enfrentan la mirada y la angustia pero, sobre todo,  la fuerza y la resistencia, la resiliencia como alternativa a la que siempre apuesta para que llegue a muchas, muchas personas cada vida que habla en sus imágenes y su activismo, visceral como sus documentales, logren transformar vidas.

6b4e2c74-b660-4816-af6b-d00ff72a0e12Yo no sé cómo Lizette canaliza cada historia que nos cuenta, yo no sé cómo esta directora, con más de setenta documentales, logra no morir emocionalmente en el intento, o quizás con cada historia mostrada ha tenido que resucitar emocionalmente…no sé… tampoco sé cómo logra encontrar a sus sujetos y hacerlos hablar tan sinceramente, ese es uno de sus méritos. Pero quiero mencionar el que creo el aporte más importante de Lizette para el documental cubano y para ello voy a citar un texto que escribí yo misma hace un tiempo y pido disculpas por la autocita:   Sigue leyendo

El gusto de escoger lo que quiero hacer.

Una conversación con la realizadora Lizett Vila 

El dia 23 de agosto a las 7 pm se estarán presentando en el CCE en Miami dos documentales de la realizadora Lizette Vila: Estoy viva, lo voy a contar y Mujeres de alma profunda…las hijas de las estrellas. 

Aprovecho que estaré presentándolos para volver a publicar esta entrevista que le hice ya hace algunos años y que hoy, aunque incompleta, da idea clara del camiino transitado por la directora de documentales muy importantes en el audiovisual cubano. Sobre todo cuando pensamos cuánto de activismo social y compromiso con temas como la violencia hacia las mujeres, el VIH, las diversidades sexuales, entre otros; hay en sus propuestas. 

Por Danae C Diéguez

 Lizett Vila es una de las más prolíficas y controvertidas realizadoras cubanas. Directora de obras como Y hembra es el alma mía, entre una lista de más de treinta documentales,  su obra parece nacer de un estremecimiento profundo ante el dolor y las tristezas humanas. Conversar con ella, allí en su espacio del Proyecto Palomas, fue corroborar  por qué es esta mujer la candidata cubana de las 1.000 mujeres por el Premio Nobel de la Paz. Ha sido profesora en universidades de Cuba, Colombia, Estados Unidos y Venezuela y representó a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en la Comisión Especial de Derechos Jurídicos y Sociales de la Mujer de las Naciones Unidas, entre 1996 y 2002.

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Lizette Vila. directora cubana de documentales.

Lizett, usted comienza como musicalizadora, labor que aún ejerce, ¿cómo  se decide por la realización de  documentales?

 Fue alrededor de la década de los 80, como dices yo era musicalizadora, asesora musical cinematográfica y después asesora musical de audiovisuales,  entonces un director al que le realizaba sus bandas sonoras me dijo que cómo era posible que no me propusiera decir con mi propio discurso y mis propios sentimientos eso que yo quería decir estéticamente. Así comencé con el único documental que pude hacer en 16 mm que fue El orfebre basado en  la obra de Osvaldo Castilla; esto venía vinculado con  un momento para mí importante en la esfera de los diseñadores de sonido y las diseñadoras; aunque creo que en ese momento yo era la única que estaba trabajando todo el tema de la sonorización de los desfiles de modas,  fue una época de gran esplendor y tuve la oportunidad extraordinaria de trabajar con los grandes diseñadores y diseñadoras cubanos que estaban en su mejor momento con premios internacionales importantes. También con Paco Rabanne, o trabajar con Cristian Dior, que ya estaba muerto por supuesto,  pero era todo su engranaje,  y esto para mi desde Cuba fue una oportunidad muy importante. Vinculada,  además a una de las modelos de Coco Chanel, entonces Coco Chanel era una de mis ídolos y yo estaba en ese mundo y realicé ese documental. Pero esa no era tampoco mi ambición, mis aspiraciones en términos de un discurso individual, después seguí trabajando el tema de los tangos que es uno de mis temas

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Diálogos de género: desafiando la polémica

Esa entrevista me la  realizaron a partir del Festival Ellas Crean (2014) promovido por la Consejeria Cultural de España en Cuba y su Consejero Pablo Platas Casteleiro. El Festival, con sede en la Habana, dio espacio al taller Género y sociedad que emprendió el Proyecto Circuíto Líquido. Le agradezco a su  gestora y fundadora: Adita, amiga incondicional que me prestara esta entrevista y me autorizara a publicarla en mi blog. Es una de las entrevistas que he dado sobre Género y Cine más completas, o al menos, con más temas abordados. Gracias a Circuito Liquido, a Pablo Platas, a Ellas Crean y a mi hermana del corazón y de caminos juntas: Graciela Morales Pacheco, ella es la responsable de que hoy yo sea una mujer feminista y tan comprometida con la equidad de género. Con ella empezó todo y después caminamos juntas y nos encontramos  a muchas y muchos más.

DANAE DIÉGUEZ : “Soy feminista y todo lo que hago en mi vida lo hago a partir de una perspectiva feminista”

Por: Annia Lis de Armas

Annia Lis de Armas (ALA): ¿Cómo fue su primer acercamiento a los estudios de género?

Danae Diéguez (DD): Hay dos caminos para acercarse a los estudios de género: uno pasa por lo personal y el otro por la cuestión académica. Primero fue por lo personal, a través de una amiga -por razones muy personales que me estaban sucediendo- que sí trabajaba los temas de género y me dijo: “A ti te sería útil leer sobre género”.  Yo no le hice mucho caso, pero de esas cosas que dicen que el maestro aparece cuando el alumno está listo, en ese momento aparecieron lecturas que vinieron a ser los maestros y yo era la alumna que al parecer empezaba a estar lista para  procesar aquella información que fue entrando poco a poco. Fue totalmente primero por mi cuenta. Más tarde accedí al Colegio de México a estudiar. Allí fue donde ya tuve un acercamiento con toda la disciplina y la rigurosidad que lleva la academia que significa estudiar, leer, aún cuando yo estaba en plan autodidacta hacía como un año. Así fueron mis acercamientos, y en ese lugar logré el sostén teórico a lo que yo estaba haciendo.

ALA: ¿Cree que en este acercamiento haya influido el hecho de ser mujer?

DD: Probablemente haya influido que yo sea una mujer. También empezó, como te decía, por razones personales y los aprendizajes de género que tenía, sobre todo con roles y con maneras de asumir la vida. Era algo que a mí no me parecía bien, que no me parecía justo y que me empecé a cuestionar. Pasó porque me cuestioné a mí misma. Este es un tema que pasa mucho por la piel primero y creo que en el caso mío pasó por la piel de ser una mujer.

ALA: ¿Teoría de Género y feminismo son cosas diferentes?

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Ana Alpízar, un nombre a seguir en el audiovisual cubano contemporáneo.

Ana Alpízar: un nombre a seguir en el audiovisual cubano contemporáneo. Del comentario crítico a la conversacion (Texto publicado originalmente en: http://bach.media/en/blog/)

Por Danae C Diéguez

Tania y Laura son madre e hija, personajes protagónicos del cortometraje de ficción El estreno (2013) de la realizadora Ana Alejandra Alpízar. Tania es una madre típica cubana: sobreprotectora, sacrificada, de las que en medio de las carencias, las más duras saben hacer maravillas, Tania es mi mamá, yo misma muchas veces, nosotras…no importa…el asunto es que Tania y Laura son una relación bella y complicada; de devoción, apegos y desapegos. En El Estreno, su directora intenta mostrar con mucha sutileza las tesituras hermosas y difíciles de esta relación: Tania tiene una cafetería en la casa que le permite sobrevivir y con la que mantiene y apoya con mucho esfuerzo, a su hija para que pueda ser actriz, mientras Laura ensaya la obra de teatro que será su estreno como protagonista. Sigue leyendo

Documental y feminismos: Discursos y fronteras

Por Danae C Diéguez

La relación entre las prácticas documentales y los feminismos se ha mantenido en dos líneas fundamentales: aquella que apela a los temas como evidencia de la discusión política que implica la ideología feminista y otra que pone en discusión, la representación de “lo real” que sostienen buena parte de los fundamentos sobre los que se erige el término documental.

Resulta interesante cómo de uno y otro camino han derivado un corpus de obras, que, aunque con intenciones cercanas, parecieran reclamar espacios diferentes de existencias. Más llamativo aún es cómo el apellido feminista queda preterido si de circuitos de distribución se trata, a no ser aquellos festivales que por naturaleza intencionan estos discursos.

Sin embargo uno de las consecuencias evidentes de este tipo de obra, sobre todo de la segunda línea mencionada,  radica precisamente,  en cómo, al poner en crisis la representación de lo conocido como “real”, sus exponentes han pagado un “peaje de invisibilidad” que, aunque les ha ofrecido unas libertades garantizadas de creatividad, sí su ausencia de los circuitos tradicionales de exhibición y distribución es notable y genera, muchas veces, que sus obras estén preteridas como referentes en la creación documental.

Sumado a ello se encuentra la insistencia patriarcal de denostar los feminismos, sobre todo en la línea de subrayar que las luchas de las mujeres y lo que se desprende de los sujetos que reivindican sus espacios y voces, son un grupo de quejas y lamentos por lo no obtenido, cuando desde los estudios feministas sabemos que más que definir al sujeto mujeres, ellos han discutido sobre lo que desde el androcentrismo se ha construido como una suerte universal de qué significa ser mujer.

Así, el documental feminista, propone una mirada desconcertante para hacer visible la arbitrariedad de los modos androcéntricos de representación en los discursos y mostrar así, sus parcialidades y resquebrajar los imaginarios y simbólicos patriarcales[1]. Es la  discusión sobre el modelo hegemónico mujer, sobre todo para quiénes no se sienten incluidas en la gran narrativa falogocéntrista que habita en las imágenes con las que interactuamos constantemente.  En las nuevas representaciones tendrían que aparecer diferentes sujetos y otras formas de enunciación que, como dijimos al inicio, cuestionen la arbitrariedad que desde la hegemonía patriarcal se sostiene como discurso de lo real.

Sin embargo al negarle autoridad al documental feminista y lo que este significa, en tanto su esencia cuestiona representaciones androcéntricas, se invisibiliza la aparición de esas otras realidades que pasan, no solo por los sujetos, sino por los deseos y expresiones que se muestran desde allí. Considerar la discusión como la expresión de un rosario de quejas, insistir en desvirtuarla, es una forma de forzar que ésta permanezca aislada y reducida a un destino marginal, alejado del cambio de paradigma que propone[2].

Este es el contexto en el que habitan estas  representaciones que desde el cine de no ficción se entrecruzan con las propuestas del feminismo. Es, sin embargo importante hacer notar que en estas dos líneas mencionadas, las diferencias están en la forma y quizás ello marca que sus espacios de socialización sean muchas veces incompatibles.

El documental que apela a hacer evidente la denuncia en términos de mostrar la imagen explícita de lo que se reivindica, se ha convertido en un ejercicio de activismo político que ha sido necesario pues le ha dado voz a sujetos, la mayoría de las veces, mujeres, que han estado invisibles en las narrativas tradicionales, estas obras no cuestionan el lenguaje que tradicionalmente ha usado el documental para dar una imagen de veracidad a sus enunciados: apelan a ciertos esquemas ya garantizados de eficiencia narrativa y logran convertirse en discursos que son, per se, un activismo cultural y político.

La otra línea, menos conocida y más cercana a los derroteros relacionados con las renovaciones que hoy le son consustanciales al cine de no ficción, radica en someter a un cuestionamiento profundo las estrategias de representación realistas. Dígase, hacer evidente el dispositivo de manipulación que significa la representación misma del documental y que cuestiona la imagen “real” asumida tal cual.

En términos feministas esto implica poner en crisis los mecanismos que, desde estructuras narrativas tradicionales, nos muestran imágenes que responden a la naturalización misma de un orden establecido. Significa entonces que el lenguaje cinematográfico reconozca otras formas de narrar que impliquen la duda sobre una realidad que ha estado comentada, mostrada, representada a partir de un espejo que proyecta una imagen que generalmente proviene de  un ideario patriarcal, masculino y hegemónico. Más allá de las temáticas “femeninas” importa la operación de desesencialización que se necesita sobre las construcciones de las identidades femeninas, y esa operación se hace evidente no sólo desde los tópicos tratados, sino desde el desmantelamiento de los mecanismos que convierten y hacen parecer una imagen como real. Claro que acá sucede lo que hemos comentado y es cómo en el proceso de calumniar a los feminismos este procedimiento se vuelve incongruente con la idea que sigue jerarquizada de que el documental es una expresión convenida de la realidad y, desde este sentido, la lógica neutralizadora de la institución tradicional considera la ruptura formal que plantean como una imperfección, más que como un valor añadido[3].

Así planteadas las tendencias y complejidades asociadas a las relaciones entre feminismo y documental, sería bueno entender qué pasa en Cuba relacionado con una producción de no ficción que se mantiene en los límites de estas discusiones, desde la crítica audiovisual como desde la práctica creadora, aunque siempre aparecen imágenes y nombres que son la excepción, nunca la regularidad, pero que signan un camino para posibles seguidores y por qué no, también detractores.

Algunas miradas desde el documental cubano

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Cartel del documental En el cuerpo equivocado, de la directora cubana Marilyn Solaya.

Repensar el canon de cine en Cuba desde una perspectiva de género significa, entre algunas aristas, rescatar la importancia que ha tenido el documental en la formación de las directoras. Este género cinematográfico ha sido mayoritariamente desde el que las realizadoras cubanas han dado muestras de valía, y desde el cual  han discursado sus propuestas. Sería entonces necesario cambiar la mirada y posicionar al documental como fin en sí mismo y no como camino hacia el largometraje. Ese pensamiento jerarquizador ha signado la creación cinematográfica en la isla, más allá de las voces emblemáticas en el género de marras. El canon cubano continúa centrado hoy en el largometraje de ficción como fin, pensamiento que al establecer esas jerarquías reproduce arbitrariamente relaciones de poder basadas en los géneros cinematográficos  y que son, a la larga, un orden que las instituciones, deudoras de estructuras patriarcales, reproducen.

Otro elemento que pondera y que debe ser releído es la institución productora de audiovisuales es como el ICAIC se ha convertido en el espacio rector desde donde se parte como referente para hablar del cine cubano.  El término acuñado por el crítico e investigador Juan Antonio García Borrero, “icaicentrismo” alude precisamente a ese fenómeno, dejar de pensar al ICAIC como centro productor para ampliar el diapazón a otros espacios nos permitiría, desde la perspectiva que trabajamos, incluir a las realizadoras que han creado sus obras entre los Estudios Filmicos de las FAR, la televisión, además del propio ICAIC.

Si reconocemos estas aristas que repiensan el canon desde condicionantes en las que las jerarquías no dependen de arbitariedades institucionales, ya el ejercicio mismo de redimensionamiento parte de una mirada feminista. Si a esa mirada macro le añadimos el análisis de propuestas específicas, entonces la relectura se convierte en una suerte de reescritura a los valores que aportan algunas obras y realizadoras desde esta perspectiva.

El documental cubano no ha ensayado con sistematicidad formas de representación relacionadas con la línea explicada en la primera parte, aquella que apela a los reposicionamientos que desde el lenguaje se cuestionan las estrategias de representación realistas. Sin embargo sí ha manifestado una línea en la que el discurso feminista, en el plano temático, asume la voz de las búsquedas esenciales de una ideología que en su esencia última- o primera-  cuestiona las estructuras patriarcales de poder y posiciona otras formas de relacionarnos.

Realizadoras como Belkis Vega[4], Marisol Trujillo y la ya fallecida Sara Gómez, muestran desde diversas aristas derroteros temáticos en los que muchas de las reivindicaciones que los feminismos han planteado se hace evidente en sus obras. No siempre conscientes de que sus demandas y propuestas provienen del feminismo[5], hay, sin dudas,  ejemplos que validan esa relación.

La transgresión de los roles tradicionales de género y lo que conocemos como la división sexual del trabajo, es uno de los temas abordados por Belkis; la relación espacio privado y espacio público y lo que eso significa como metáfora del cuerpo femenino, es afrontado por Trujillo muy bien en Mujer ante el espejo; o la llamada doble jornada laboral y las repercusiones que esta tiene en la verdadera integración de las mujeres a la nueva sociedad socialista, es uno de los tópicos en los que se posiciona Sara Gómez en su documental Mi aporte.

Si mapeamos la obra de algunas realizadoras, encontramos no una línea coherente en este sentido, pero sí síntomas que develan universos que demandan reivindicaciones en las voces de mujeres.  Una directora como Mayra Vilasís que realizó su obra documental entre los años 80 y 90 del siglo XX, tuvo conciencia de las inquietudes y las demandas feministas y pensó más de una vez su obra en este sentido. De  ello da cuenta su documental Esa mujer de tantas estrellas, en la que reivindica a la capitana Adela Azcuy, como  una mambisa que peleó en las guerras de independencia; la obra cobra sentido en la medida que nos hace evidente cómo la historia nos invisibilizó a muchas mujeres que fueron protagonistas en las guerras libertarias. Su mirada escudriña en ese proceso de ocultamiento para, a través de una compleja puesta en escena, revelarnos a una mujer que hizo mucho más que cuidar enfermos en el campo de batalla.

Sin embargo creo que la obra documental más coherente con el pensamiento feminista está en la realizadora Lizette Vila. Pionera en temas prácticamente invisibles en el cine cubano, Vila hace de su obra una constante mirada a los presupuestos que el feminismo enarbola: le da voz protagónica a la primera mujer infectada de VIH en Cuba, a personas homosexuales, trasvestis, transexuales, a personas discapacitadas, obesas; hombres y mujeres con VIH, todas sujetos que habitualmente no contaban sus historias en las pantallas y que, aunque hoy pueden verse con más regularidad, Lizette las (nos) estremece en un primer plano que habla desde la intimidad.

Lizette ha comentado su compromiso con el feminismo, por ello resulta tan importante su documental La deseada justicia, en la que por primera vez mujeres cubanas cuentan mirando a cámara su historia como víctimas de la violencia machista. Esta obra, como otras de la realizadora, se inscriben en esa línea de denuncia, de militancia social en las que se observan su compromiso y su activismo por los derechos de todos los seres humanos, esa búsqueda de la equidad que está en los presupuestos mejores de la cultura feminista.

Vila es un ejemplo de esa línea que explicábamos al inicio en la que el discurso político en la representación se une con un activismo social y cultural del que da cuenta, no solo ella, sino el Proyecto Palomas que lidera. Esta tendencia de la que creo es su exponente más activo, la convierte en una realizadora en la que muchas veces su obra transita por la frontera compleja entre la denuncia y la propuesta visual que la caracteriza: primeros planos, uso de la banda sonora para enfatizar las sensaciones que quiere mostrar, diálogos visuales con obras pictóricas y una dirección de arte bien articulada, que tribute a las muchas veces dura historia que nos cuentan los seres humanos que están hablándonos, interpelando a los espectadores.

En una entrevista que le realizara hace unos años ante la pregunta de si ha encontrado obstáculos como realizadora me comentó: Tengo obstáculos, todo lo que he hecho lo he hecho con mi propia voluntad y algunas personas, también hombres, me han apoyado,  el problema es que los obstáculos están en la falta de reconocimiento y en los juicios que se nos hacen a las mujeres en el mundo del pensamiento, y es lamentable. Por ello mi militancia feminista me ha llevado a trabajar  con los hombres porque siento pesar por ellos, porque han estado construidos en una dinámica y en una estrategia de poder que es ilusoria (…)[6]

Hoy, cuando muchos de los temas mencionados son recurrentes en los documentales cubanos, es justo anotar cómo inició un camino en el que su compromiso con el ideario feminista  la convirtió en una voz comprometida y de referencia.

El documental cubano que apela a representaciones temáticas enmarcadas en las propuestas feministas tiene en estos momentos, en Marilyn Solaya y en el realizador Ernesto Pérez Zambrano[7], dos miradas que ubican a la realización del cine de no ficción- entendido desde los presupuestos esgrimidos- en nuevas dinámicas de representación. Aún, cuando continúan la línea de denuncia y sobre todo de hacer visible situaciones que pasan por las inequidades de género; marcan puntos interesantes que seguirán desarrollándose para enunciar signos que apelen a esa frontera intensa, pero compleja que le es común a una zona del  documental y a los feminismos: el diálogo incesante y cuestionador de la realidad, ese espacio discutible, pero sin el que ni uno, ni otro, pudieran desarrollar sus presupuestos.

Biblografía:

Diéguez Danae C, ¿Miradas de género? Crítica y documental, en:  Espacio ALTERCINE  Agencia de noticias  IPS, Cuba

Diéguez Danae C,  Sin ojo colonizador, como uno más. Ernesto Pérez Zambrano y la realización documental en: http://americasmediainitiative.org/spanish-critics-blog

Selva Marta, Desde una mirada feminista, los nuevos lenguajes del documental en Documental y Vanguardia por Casimiro Torreiro y Josetxo Cerdán (eds). Ed Cátedra. Signo e Imagen, Madrid, 2005 p 65-84

Texto publicado en http://comunicacion.redsemlac-cuba.net/Genero-y-Comunicacion/PERSPECTIVAS/Documental-y-feminismos-discursos-y-fronteras.html, 24 de enero de 2014

[1] Selva Marta, Desde una mirada feminista, los nuevos lenguajes del documental en Documental y Vanguardia Ed Cátedra. Signo e Imagen, Madrid, 2005 p 66

[2] Ibid, ob cit, p 68

[3] Ibid, ob cit, p 70

[4] Belkis Vega proviene de los Estudios Fílmicos de las FAR y es un ejemplo fehaciente de cómo hay que entender el canon cinematográfico desde una perspectiva que incluya a otras instituciones productoras de audiovisuales.

[5] En la mayoria de las entrevistas realizadas las directoras eluden el nombre de feministas.  es el resultado de lo que hemos  explicado de cómo denostar a los feminismos y hacerlos ver como un ismo más que recurre a la queja y al enfrentamiento.

[6] El gusto de escoger lo que quiero hacer.Una conversación con la realizadora Lizett Vila , entrevista concedida a la autora. Publicada en: http://www.cinelatinoamericano.org/texto.aspx?cod=435

[7] Ver el texto Sin ojo colonizador, como uno más. Ernesto Pérez Zambrano y la realización documental en: http://americasmediainitiative.org/spanish-critics-blog, por  Danae C Diéguez

 

Marisol Trujillo: es como si me hubieran borrado del mapa

Por Danae C Diéguez

Una versión de esta entrevista la publicó Juan Antonio Garcia Borrero en su blog Cine Cubano, la pupila Insomne. La recupero con otros momentos de la conversación que estaban aún inéditos. Y como la magia existe, cuando revisaba el link del blog de Juan Antonio me di cuenta que la entrevista se había publicado un 10 de abril también. Así que acá va la versión ampliada.

https://cinecubanolapupilainsomne.wordpress.com/2013/04/10/marisol-trujillo-y-danae-dieguez-conversan/

Es un nombre imprescindible dentro de la documentalística cubana. Marisol Trujillo apenas  es reconocida como realizadora, sobre todo para las nuevas generaciones de creadores/as audiovisuales. Sigue leyendo

Entrevista a Patricia Ramos …el permiso me lo doy yo, yo puedo

Ahora que comienza la 15 edición de la Muestra de Cine Joven que organiza el Instituto de Arte e Industria Cinematográfico (ICAIC) quisiera recordar esta entrevista que le hiciera hace unos años a la realizadora Patricia Ramos (2010), para mi una de las directoras y guionistas más interesantes de las nuevas generaciones de realizadoras en Cuba. Su manera de narrar, los temas que aborda y desde la mirada que los hace la ubica como una de las voces a tener en cuenta dentro del mapa del audiovisual cubano. Me gusta pensar en Patri siempre como una escritora visual o una cineasta literaria… acá les dejo esta entrevista de la cual solo una parte fue publicada.   Después ha venido nuestra amistad y muchas conversaciones no grabadas… 
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La realizadora Patricia Ramos en uno de sus talleres sobre guión

Una conversación con la realizadora Patricia Ramos

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Rostros diversos para el audiovisual cubano.

Por Danae C Diéguez

Rostros diversos para el audiovisual cubano, fue publicado inicialmente en el espacio AlterCine, IPS Cuba, 17 de mayo de 2013.

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Las imágenes que tengamos hoy de Cuba, serán la huella de la nación que fuimos, de los múltiples rostros con los que aprendimos a ser, sencillamente, un país enriquecido en su pluralidad.

La entrada a la década de los 90 y  la crisis económica, en el  que la sobrevivencia era el cotidiano de nuestras vidas, enuncia nuevas aristas en las representaciones de género. Entre otras causas, la llegada de las nuevas tecnologías, la creación de escuelas de cine, generan una variedad de realizadores/as que además de pertenecer a otras generaciones viven la crisis y más adelante sus ecos, con el desprejuicio que sus predecesores/as no tenían. Sigue leyendo

Mujeres en los bordes: Representaciones en el audiovisual joven cubano.

[1] Texto leído en el Coloquio del PEM de la Casa de las Américas, dedicado  a El cuerpo y sus economías en la cultura y la historia de mujeres de la America Latina y el Caribe, La habana, del 24 al 28 de febrero.

Por Danae C. Dieguez

Una introducción necesaria:

En el intento de reunir un corpus de audiovisuales hecho por mujeres, aparecen varias aristas en el análisis: una, relacionada con el concepto mismo de mujeres, que se alienta basado en sus diversidades; más allá del concepto Mujer, que basa su carácter en un regusto esencialista que, con la trampa de hacer visible lo femenino, vuelve a anclar su concepto en las claves que legitiman a la Mujer en esencias: asociada a la naturaleza, a la pureza de lo eterno, lo etéreo, incorpóreo y que por tanto la dotan de atributos que vuelven a encorsetarla en un  “ deber ser femenino”. Sigue leyendo